En 1948, "todo el mundo" aceptó la versión de que Israel surgía como contestación, réplica, compensación, al nazismo y sus atrocidades. Nada más falso. No lo de las atrocidades del nazismo, sino lo de la presunta relación causal entre nazismo y sionismo.
El sionismo proviene de fines del siglo XIX.
El nazismo de la primera posguerra, de 1919.
Se los presentó como par de opuestos. Todo nuestro imaginario de mediados del siglo XX se alimentó de la idea de que nazismo y sionismo eran opuestos. El Tercer Reich e Israel. Otra tamaña falsedad. Que escamoteó todo el parentesco, fortísimo, entre dos visiones de "superhombres", las dos racistas, las dos colonialistas. Las dos, despreciativas de todo humanismo.[3]
Por eso, dado el tratamiento habitual de la cuestión resulta una sorpresa −que uno debe incorporar interiorizándose en la cuestión− que un rabino formidablemente lúcido como Yeshayahu Leibovitz tipificara a tantos sionistas como "judeonazis".
* Israel descarga bombas sobre población civil, desarmada en ataques estilo blitzkrieg con miles de muertos… bombas que firman niños y niñas judíos, festivamente, como si se tratara de mensajes, digamos, navideños.
* Israel decide que Irán no puede contar con potencial nuclear (ni militar ni siquiera industrial), pese a que Israel dispone de ellos en todos los sentidos. Su "política" será ir asesinando uno a uno a científicos nucleares iraníes.
"Diez indiecitos" en versión hipermoderna, architecnificada e impune. Porque, ¿qué dicen "los demócratas" de los países centrales del planeta? Irán se las busca…
* Israel prohíbe a palestinos a que mencionen la Nakba, la operación militar sionista mediante la cual se adueñaron del 78% de la tierra palestina en 1948 (la ONU ya le había entregado de antemano y sin consultar con la población allí establecida, en 1947, el 53%). Esa operación, militar, significó el desarraigo de centenares de miles de palestinos, fundamentalmente intimidados, y la intimidación provino de que se arrasaron cientos de aldeas y se mataron, se asesinaron, a miles de palestinos y palestinas, adultos y niños. En el siglo XXI, los mandos israelíes, sintiéndose más seguros, o queriéndose sentir más seguros, les exigen algo más a los palestinos sobrevivientes: que olviden.
* Los sionistas se han convertido en artífices de abusos permanentes, en los alimentos, en el agua, en los residuos. Porque los colonos –settlers– arrojan sus desperdicios lejos de sí, y lo más cerca posible de las aldeas palestinas circundantes. Lo mismo hacen con las aguas servidas. Es una "política": que toda la basura y la inmundicia vaya hacia los hogares palestinos. Porque son muy piadosos y respetan los ritos higiénicos de la Torah… para sí.
El sionismo proviene de fines del siglo XIX.
El nazismo de la primera posguerra, de 1919.
Se los presentó como par de opuestos. Todo nuestro imaginario de mediados del siglo XX se alimentó de la idea de que nazismo y sionismo eran opuestos. El Tercer Reich e Israel. Otra tamaña falsedad. Que escamoteó todo el parentesco, fortísimo, entre dos visiones de "superhombres", las dos racistas, las dos colonialistas. Las dos, despreciativas de todo humanismo.[3]
Por eso, dado el tratamiento habitual de la cuestión resulta una sorpresa −que uno debe incorporar interiorizándose en la cuestión− que un rabino formidablemente lúcido como Yeshayahu Leibovitz tipificara a tantos sionistas como "judeonazis".
* Israel descarga bombas sobre población civil, desarmada en ataques estilo blitzkrieg con miles de muertos… bombas que firman niños y niñas judíos, festivamente, como si se tratara de mensajes, digamos, navideños.
* Israel decide que Irán no puede contar con potencial nuclear (ni militar ni siquiera industrial), pese a que Israel dispone de ellos en todos los sentidos. Su "política" será ir asesinando uno a uno a científicos nucleares iraníes.
"Diez indiecitos" en versión hipermoderna, architecnificada e impune. Porque, ¿qué dicen "los demócratas" de los países centrales del planeta? Irán se las busca…
* Israel prohíbe a palestinos a que mencionen la Nakba, la operación militar sionista mediante la cual se adueñaron del 78% de la tierra palestina en 1948 (la ONU ya le había entregado de antemano y sin consultar con la población allí establecida, en 1947, el 53%). Esa operación, militar, significó el desarraigo de centenares de miles de palestinos, fundamentalmente intimidados, y la intimidación provino de que se arrasaron cientos de aldeas y se mataron, se asesinaron, a miles de palestinos y palestinas, adultos y niños. En el siglo XXI, los mandos israelíes, sintiéndose más seguros, o queriéndose sentir más seguros, les exigen algo más a los palestinos sobrevivientes: que olviden.
* Los sionistas se han convertido en artífices de abusos permanentes, en los alimentos, en el agua, en los residuos. Porque los colonos –settlers– arrojan sus desperdicios lejos de sí, y lo más cerca posible de las aldeas palestinas circundantes. Lo mismo hacen con las aguas servidas. Es una "política": que toda la basura y la inmundicia vaya hacia los hogares palestinos. Porque son muy piadosos y respetan los ritos higiénicos de la Torah… para sí.
1 comentarios:
La verdad es que el sionismo es el problema fundamental y más grande al que se enfrenta la humanidad ahora mismo. No hay cabezas visibles explícticas pero lo dominan todo. Todo occidente está al mando de ellos.
Estas élites son las que hacen que el mundo esté como esté y vaya como vaya.
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