martes, 19 de enero de 2010

AMIA-Embajada/11M español - paralelos x Luis del Pino

por José Petrosino

(*)false flag o "de falsa bandera": operativos planificados por servicios de inteligencia de manera que su autoría le sea achacada a sus enemigos. Toma su nombre de la guerra naval de siglos pasados, cuando los barcos "alzaban falsa bandera" para confundir a los enemigos.
El periodista español Luis del Pino, tal vez el más caracterizado de los muchos investigadores oficiosos del llamado 11M empeñados en la búsqueda de la verdad, que han puesto en evidencia con total claridad la falacia total de la "historieta oficial" con que el estado español intenta cerrar con un moñito la cuestión, ha publicado en su blog un excepcional art.(como todos los suyos), que se adjunta infra, en el que aparecen desarrollados conceptos que son aplicables a nuestros respectivos false flags(*) de 1992 y 1994.
¡Qué diferencia lo ocurrido en España con lo que hemos sufrido en casa durante los últimos 17 años!.
Increíblemente, por estos lares ninguno de los que se reputan como "periodistas" ha sido capaz de encarar una investigación del tema y sostenerla en el tiempo con un mínimo de rigor e imparcialidad. Y los contados con los dedos de la mano que lo encararon, ni bien percibieron que el principal sospechoso(por su participación ostensible en el alevoso encubrimiento), era el estado de Israel, se borraron a lo Casildo o se escaparon por la tangente de hipótesis "alternativas" a la falsa "oficial", pero más inverosímiles que esta todavía.
Para ubicar el contenido del art. en la compleja trama del "atentado" 11M va un escueta introducción:
Éste esta referido a un personaje clave, el llamado "el Chino" o Hamal Ahmidan, un delincuente menor marroquí residente en España, pero con ningún vínculo con fundamentalistas religiosos, AlQaida o algo que se le pareciera, que habría sido el jefe de la "célula"(de delincuentes comunes marroquíes) que habría sido "sorprendida" pocos días después del "atentado" en un departamento del barrio de Leganés por la policía y que luego de unas horas "de asedio" por esta se habrían suicidado haciendo explotar explosivos que tenían con ellos.
"El Chino" habría sido quien trajo los explosivos robados de una mina de Asturias(a este "viaje" se refiere el art. adjunto) y habría armado las12 bombas con sus secuaces "suicidados". No quedó establecido en el juicio oral si alguno de estos "suicidas" puso algunas de las bombas en alguno de los 4 trenes.
El único condenado por su participación directa en el atentado en el juicio parodia que finalizó en el 2008 fue Jamal Zoughan(todos los otros acusados o fueron absueltos o fueron condenados por otros delitos), éste es otro joven marroquí inmigrante, sin ningún vínculo detectado con los "suicidados" de Leganés, ni con "AlQaida", ni con sectores "fundamentalistas musulmanes", que regenteaba un locutorio en Madrid y sería el que habría vendido la tarjeta del celular hallado en la famosa "mochila sin estallar" que apareció misteriosamente en la noche del 11M en la comisaría de Vallecas(una pista plantada como un rancho), del cual una testigo(una sola) dijo haberlo visto dejar debajo de un asiento de uno de los trenes, una de las mochilas que habrían estallado(por este único testimonio y por su vínculo con el celular de la "mochila de Vallecas", fue condenado).
Es decir que el condenado Zoughan y el "suicidado" Chino Ahmidan y sus "suicidados" secuaces, que según la "historieta oficial" refrendada en el fallo del juicio parodia de 1998, fueron los únicos identificados como integrantes de la banda/"célula" que llevó adelante el atentado, no se conocían entre si, ni tenían el mínimo vínculo entre ellos detectado.

Adjunto algunas aclaraciones más intercaladas en verde en el texto del art. JP

Algunas reflexiones

11 de Enero de 2010 - 19:49:34 - Luis del Pino

Como sugería alguno de nuestros contertulios del blog, no está de más recordar, ahora que está media España colapsada por la nieve, que , según la versión oficial de los atentados, fue en un fin de semana con unas nevadas tan impresionantes como éstas cuando El Chino transportó desde Asturias la Goma2-eco para el atentado del 11-M, yendo a toda velocidad con su Toyota robado por un camino inverosímil y atravesando carreteras y puertos de montaña que se iban abriendo a su paso, como por arte de magia.

Tanta suerte tuvo el tío, que no sólo no encontró nieve que le obstaculizara el camino, sino que tampoco tuvo que andar renqueando detrás de ningún quitanieves, ni de ningún camión, ni se encontró con ninguna caravana de coches colapsados. De Asturias a Madrid en un tiempo récord, atravesando el temporal.

Todavía más: no sólo no encontró ninguno de los problemas con los que cualquier conductor se ha tenido que enfrentar estos días, sino que se las arregló para que, cuando le hicieron una foto con un rádar por exceso de velocidad, su Toyota apareciera limpio y pulcro. Ni una mota en la carrocería, ni una mancha de barro en las llantas, después de atravesar el puerto del Escudo, que había estado cerrado por la nieve hasta una hora antes de pasar él.

Evidentemente, aquel viaje es una filfa. Pero de ese episodio de intoxicación podemos extraer varias conclusiones. Ya hemos hablado de ello muchas veces en el blog, pero no está de más recordarlo:

1) Que al sumario del 11-M se le adjuntaron documentos supuestamente oficiales (en este caso las multas) falsificados a posteriori del 11-M. Lo cual quiere decir, obviamente, que nada impide que haya otros documentos también falsificados a posteriori.

2) Puestos a hacer un montaje sobre un transporte de explosivos desde Asturias, podían haber optado por algo mucho más simple: ida y vuelta de Madrid a Asturias por el camino natural, la autovía de La Coruña. Sin embargo, se tomaron la molestia de montar todo el número del desvío por Burgos. Si tenemos en cuenta que aquel desvío sirvió para "vender" a la opinión pública la "coincidencia" con la caravana de explosivos de ETA que se interceptó en Cañaveras, parece obvio que esa "coincidencia" con el transporte de ETA era el cebo con el que hacer tragar a todo el mundo un transporte de explosivos inexistente. Pero, si admitimos eso, entonces tendremos que admitir también la posibilidad de que en el sumario del 11-M se introdujeran otras supuestas "pistas etarras" con el único fin de "hacer colar" otros aspectos falaces de la versión oficial.[nosotros tenemos como pistas falsas plantadas, además de las destinadas a instalar el falso coche-bomba(nuestra "mochila de Vallecas"), el plantamiento de Alberto Jacinto Kanoore Edul y sus falsas "pistas sirias" asociadas(equivalentes de las falsas "pistas etarras" del 11M)]

3) Si admitimos que determinados "episodios" de la vida de ese responsable oficial del 11-M apodado El Chino son falsos (por ejemplo, el viaje a Asturias), tenemos entonces que poner en cuarentena el resto de episodios del relato oficial de sus andanzas, incluyendo la propia documentación oficial. De hecho, ya hemos demostrado muchísimas otras falsificaciones sobre la historia de El Chino en otros hilos del blog (véase la serie de hilos "Un cerebro llamado Jamal Ahmidan"), y ya hemos visto cómo su historia (incluyendo el propio viaje a Asturias) fue mutando sobre la marcha.

4) Si el viaje de aprovisionamiento de los explosivos es falso, entonces parece claro que esa falsificación se produce por uno de dos posibles motivos (no necesariamente excluyentes): para falsificar el origen de los explosivos o para falsificar el tipo de explosivo.

Valga eso como recordatorio de cosas que hemos comentado muchas veces en el blog.

En cuanto a otras discusiones que se han suscitado en los últimos días, conviene no perder de vista que el 11-M no era ningún objetivo en sí mismo: se trataba simplemente de un medio para otra cosa. Nadie asesina a 200 personas por deporte. A partir de ahí, se podrá elucubrar lo que se quiera sobre cuál era ese objetivo para conseguir el cual se utilizó como instrumento el 11-M. Pero algún objetivo tendría que haber. Y parece claro que el medio utilizado (el asesinato de 200 personas) apunta a un objetivo de gran importancia para quien decidió aquel atentado.

En consecuencia, si admitimos esas dos premisas (el atentado era un instrumento para un objetivo y ese objetivo tenía una gran importancia, dada la magnitud del atentado), entonces parece natural concluir que quien planificó la ejecución material no dejó nada al azar. Nadie deja margen para la improvisación cuando va a cometer un atentado masivo como aquél para conseguir un objetivo de vital importancia. Ni nadie pondría en riesgo, por supuesto, ese objetivo de vital importancia recurriendo a pedorros sin ninguna experiencia militar o terrorista para ejecutar el atentado.[sin embargo merced al viejo arrastrado e hijo de mil puta de Fayt acá lo vamos a volver a juzgar a Telleldin!!!!, luego de que el juicio oral de 3 años demostrara lo obvio: que no podría tener nada que ver y que era un insospechado, no un sospechoso]

Las hipótesis, por tanto, de tíos moviéndose por los trenes, pegando codazos a la gente y dejando bombas debajo de los asientos cuando quedan 10 minutos para que las bombas exploten son, desde mi humilde punto de vista, absurdas. No digo que sea imposible, y estoy dispuesto a aceptar ese tipo de versión si alguien proporciona la más mínima prueba de que es así. Pero lo considero altamente improbable, teniendo en cuenta lo que comentaba de que nadie dejaría nada al azar en un atentado así.

En mi opinión, la ejecución del atentado fue perfecta, obra de profesionales con experiencia militar.[idem en la AMIA/Embajada] Las chapuzas comienzan luego[igual que en casa], cuando se pone en marcha la dinámica de encubrimiento y empiezan a actuar varios grupos descoordinados, sembrando cada uno sus propias "pistas" en el sumario naciente[acá pasó lo mismo en los primeros días, de ahí la foja 114 y otros pifios alevosos del encubrimiento]. Ahí es donde se produce el caos, hasta que muchas semanas después del atentado, con el nuevo gobierno ya en el poder, se pone en común una versión oficial "unificada", que no encaja ni a martillazos.[acá la versión oficial "unificada" se atornilló luego de la llegada del contingente de rescatistas israelíes y de la del enviado secreto de Rabin, Dov Schomolank, que "acordó"(le impuso al cotur Menem) la versión oficial para la gilada]

El punto de unión de esas diferentes versiones que terminaron por confluir a regañadientes es, precisamente, nuestro amigo de la nieve, El Chino. Él es el vértice en el que se hacen confluir la trama de espías de Virgen del Coro, la trama de confidentes asturianos, la trama de confidentes de la noche madrileña y la trama de camellos de Malasaña
[Zoughan el condenado, no estaba en ninguna de estas 4 tramas que se vinculaban con "el Chino"]. Y es por eso, por ser el vértice obligado de "unión" de los diferentes puzzles, que esa pieza en concreto chirría tanto.